En mi mente daban vueltas y vueltas melodías viejas y
nuevas, historias, luces, voces del pasado, palabras, figuras, sonrisas, algún llanto
contenido, sonidos de instrumentos extraños.
Creo que lo último que alcancé a pensar fue:
-Justo ahora que parece me viene el sueño estas se ponen a
discurrir.
Las voces seguían conversando, y cada vez me costaba más
discernir quien era quien, porque se metamorfoseaban en un caleidoscopio de
colores cada vez más brillantes.
El alma seguía preparándose, maquillándose como para una conquista. Vi que de
una cajita de cristal sacaba un lápiz de labios y se plantó a pintárselos
frente a un espejo chueco.
-Adónde vas, sentí que le preguntó mi curiosidad?
-A dar una vuelta por ahí le dijo mi alma; siento que acá no
hay movida alguna.
-Es que se él se está por dormir, dijo mi razón, no podes
pedirle fiesta a esta hora!!!
-Igual, dijo mi alma…Acá no hay presente…
-No se abandona así nomas el barco, dijo uno de los buenos
pensamientos que andaba por ahí…
-Esta anda en otra cosa, opinó mi intuición.
-Ni que lo digas, dijo un diablillo parecido a un murguista
multicolor.
-Y bueno dijo el equilibrio, si no lo encuentra acá adentro
tiene que buscarlo afuera…
-Exacto dijo la lógica, Eso es lo que debe hacer.
.-No estoy de acuerdo, dijo una de las convicciones.
-Después de todo que se meten conmigo dijo mi alma, yo voy
donde quiera, total estoy entre sueños.
Y sacando una estola de frio de una caja de cristal se la
envolvió en el cuello, y salió .balanceándose con dificultad sobre unos tacones
demasiado altos.
-Esta ni sabe dónde quiere ir, escuché que puntualizó mi
razón.
-Y si la seguimos para protegerla dijo un ángel, que surgió
de un altar de azúcar negro?
-Déjala, oí que dijo mi intuición. No va a encontrar nada de
lo que va a buscar…
-Por qué sabes eso, le preguntó mi razón?
-Porque lo que ella busca ya no existe.
Bueno, si estamos deprimidos es cuestión de esperar que ocurra alguna de esas cosas que parecen no existir más, aunque más no sea un Uruguay 4 - Uzbekistán 0, que no es poca cosa como gratificación si recordamos nuestro pasado que se ha convertido en presente contemplativo ( y por TV, más calentito). Ahora, si el tema es un síndrome depresivo - cosa que no creo por tus éxitos reiterados - que como máximo recién se iniciaría, ahí ya se necesitaría algo más profundo, que por supuesto no tengo la más pálida idea de qué pudiera servir. Capaz que lo bueno sería, aprovechando el casi todo tiempo del mundo de nuestra situación de eméritos, juntarnos a charlar e intercambiar jubiladopatías. A la orden.
ResponderEliminarComo vuelo poético-literario-onírico me gustó. Eso sí, no levantes tanto vuelo de esplín y confusión porque los ajenos iremos a revolver estantes y desvanes para encontrar una honda. Yo, personalmente, tengo en el fondo un pedregullo ideal a los efectos.
Un abrazo (sin la honda en la mano).
El Cucho.